¿Tienes la sensación de que se te va el dinero el primer día de mes?

¿Pagas letras de préstamos, tarjetas de crédito o la hipoteca y no te queda casi dinero para disfrutar?

Esa es la sensación que yo tenía hace años.

Pagaba los préstamos y créditos y no me quedaba dinero para disfrutar.

Libre de deudas

Mis problemas financieros.

Sufría con el dinero y tenía problemas para llegar a fin de mes.

He tenido que aprender a gestionar mi dinero. A ahorrar, a hacer un presupuesto, a salir de las deudas…

Ha sido un largo camino hasta mi situación actual. Una situación en la que puedo utilizar el dinero para lo que realmente quiero.

La falta de educación financiera

Todo empezó con mi educación. En el colegio no me enseñaron nada sobre el dinero. No me explicaron cómo ahorrar, ni cómo gestionar el dinero.

Y ese es uno de los grandes problemas. La falta de educación financiera hace que muchas personas caigan en las redes de los bancos, prestamistas o créditos rápidos.

Ofrecen una falsa ilusión de que tenemos mucho dinero para gastar. Podemos comprar cosas sin tener dinero.

Lo que termina sucediendo realmente es que acabamos siendo esclavos de ellos por unos pocos euros.

En mi caso todo empezó cuando comencé a trabajar con 18 años. Tenía dinero y podía gastármelo en lo que quisiera. Sólo pagaba una parte a mi madre porque vivía con ella, y el resto lo gastaba en lo que me gustaba.

Es curioso, pero de un modo u otro siempre me gastaba todo el dinero que ganaba durante ese mismo mes. Para el mes siguiente no me quedaba nada. No ahorraba nada.

En algún momento pensaba…¿para qué voy a ahorrar? No tenía conocimientos de finanzas personales y en aquel momento era muy sencillo comprar las cosas a crédito.

Esta fue la raíz de los problemas. No tener una visión de futuro. No pensar más allá del me siguiente.

Dificultad de los objetivos

Travesía del desierto financiero.

Siempre que adquirimos deudas o cuando dejamos de ahorrar, estamos hipotecando nuestro futuro. Y así empecé yo a cometer errores.

Al poco tiempo monté un negocio, por supuesto con dinero del banco.

Después de un año terminé echando el cierre. Y me quedó una gran deuda. Durante un tiempo tuve dos trabajos para pagarla incluso.

Por si fuera poco, al año siguiente me fui a vivir con mi pareja a un piso. Y por supuesto me hipotequé. Era una época en la que los bancos daban dinero con mucha facilidad.

Así que estaba completamente endeudado antes de los 20 años. Cometí casi todos los errores financieros que podía siendo tan joven.

Vinieron unos años duros con grandes cuotas, mucho trabajo y sin poder disfrutar de mi dinero.

El despertar de las finanzas personales.

En todo este tiempo me dí cuenta de la importancia de la educación financiera. Así que leí decenas de libros, hice cursos y aprendí todo lo que podía sobre la temática.

Gracias a ello pude cambiar mi situación. No fue un cambio rápido ni fácil. Aprendí a gestionar mi dinero para ahorrar, pagar las deudas, negociar con los bancos…

Todos esos aprendizajes me ayudaron a darle la vuelta a mi situación.

Ahora, por fin puedo dedicar el dinero a lo que es importante para mi. Y por eso he creado este blog. Para compartir contigo lo que sé. Para que no tengas que pasar por la misma situación que yo.

Y también para decirte que si ya estás endeudado debes saber que tiene salida tu situación.

Puedes salir de las deudas aplicando el conocimiento adecuado. No será ni fácil ni rápido. Pero merece la pena.

No te resignes a vivir con deudas siempre, hay otra opción.

Ahora que te he contado mi historia, me encantaría que me contaras algo sobre ti.

Puedes contactarme en este botón de contactar. Y cuéntame tu situación. Así podré ayudarte mejor.